La gripe es una de las enfermedades más comunes entre adultos y niños. Se caracteriza por estornudos, dolor de garganta, congestión nasal, tos y en algunos casos fiebre.

Los adultos sufren entre dos y tres resfriados cada año y los niños por lo menos cuatro.

Pero ¿qué medicamentos podemos tomar para esta enfermedad tan común?


Usualmente esta enfermedad de tan fácil contagio puede tratarse con abundantes líquidos y reposo. Igualmente existen medicamentos que pueden hacer que este padecimiento termine más pronto y sea más llevadero, como:

1. Descongestionantes nasales: destapan la nariz congestionada, para que permitan sacar fluidos y así respirar con normalidad.

2. Antitusígenos: actúan reduciendo temporalmente el reflejo de la tos. Los más utilizados en los niños son: Dextrometorfano, Cloperastina. Derivados terpénicos, Codeína.

3. Expectorantes: El expectorante más utilizado es la Guaifenesina, que estimula los mecanismos de eliminación del moco. La dosis recomendada de Guaifenesina para niños entre 2 y 6 años es de 50-100mg cada 4 horas. La principal norma en la correcta administración de mucolíticos y expectorantes es tomar abundante cantidad de agua durante el tratamiento.

4. Antihistamínicos: éstos se usan para reducir o eliminar los efectos de las alergias, al actuar bloqueando los receptores. La histamina es una sustancia química que se libera en el cuerpo durante las reacciones alérgicas.

5. Analgésicos: Los analgésicos son medicinas que reducen o alivian los dolores de cabeza, musculares, artríticos o muchos otros achaques y dolores. Algunos tipos de dolor responden mejor a determinadas medicinas que a otras. Además, cada persona puede tener una respuesta ligeramente distinta a un analgésico.


El uso de estos medicamentos debe ser siempre con previa consulta al médico y pues la automedicación puede ser el desencadenante de un padecimiento mayor.




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